Rompamos los cimientos, destruyamos los muros, construyamos puentes: Escuchemos música sin prejuicios.

Texto: Lino Angeles/ Fotos: A quien corresponda.

 

La última persona que escuché decir: “A esos ni hay que seguirle la corriente, son youtubers, creen que porque son famosos en redes pueden reinar todo haciendo música” lleva más de la mitad de su vida encerrado en un sólo género y no ha podido sacar a su banda de los mismos 3 venues de la ciudad desde hace 5 años.

Y es que ¿de quién fue la idea de meternos a la cabeza que primero hay que conocer el historial personal del individuo antes de prestar atención a su música?

Muchos siguen con la idea de que si alguien es bueno o reconocido de otro lado, no será lo mismo en el “mundo” donde ellos están.

¿Y a quienes y a qué le llaman escena?, ¿a su grupito de amigos tatuados?. No señor, el mundo va más allá de sus narices.

Lo digo porque el talento de una persona puede abarcar más de un rubro, y no es por aclamar a nadie, ni por ser “lame huevos” como muchos lo llaman, solo que he aprendido a diferenciar entre el “Es muy bueno” a el “Soy muy fan”.

A gran parte de la gente le da pena admitir que les gusta cierto género, o la música de cierta banda sólo por las creencias que la rodean, que si escucho banda soy buchón y sólo promuevo violencia, que si escucho bachata soy un naco viviendo en pobreza extrema, incluso existen canciones de reggaetón con un mensaje positivo y muy pocos lo notan, y es que es eso, se le puede sacar una sustancia a todo, y de cualquier lado sale algo que sume a tu vida.

Por lo que he visto estos últimos años, el mercado actualmente, se basa demasiado (más de lo que debería) en redes sociales, likes, views y en tener impacto en la gente digitalemente, pero, ¿qué no les enseñaron que su contexto va cambiando?, ¿que siempre sobrevive el más fuerte? ¿Y que si las cosas ya no son como antes siempre habrá que adaptarse y mejorar? ¿Qué no es lo mismo estar repartiendo flyers afuera del Alicia a que invitar a todos tus amigos en un evento de Facebook?

A muchos les incomoda hablar de música cuando se junta con el tema de Youtube, esa plataforma en donde han salido todos esos personajes graciosos, víctimas de memes y efectos virales, pero también es el hogar de muchos individuos que tienen mucho que decir y buscan abarcar rincones más allá de su zona de confort.

Y es que tal vez se deba a que nos da miedo ver a la gente intentando cosas nuevas, no es difícil asimilarlo, y si las cosas les funcionan, el acto primitivo se vuelve simplemente odiarlo sin siquiera analizarlo, y muchas de esas veces ni siquiera es odio, se vuelve envidia.

Y es que son las mismas personas que demeritan el trabajo de cualquiera sólo porque “Es famoso en Internet y su público no pasa de los 16 años”, pero al mismo tiempo ellos no son capaces de llenar el 60%  de sus eventos, ni siquiera con todos sus amigos adentro.

Es a eso a lo que me refiero, si no quieres ver frutos en tu trabajo, ponte a criticar el de los demás.

Mi enojo no es en vano, me reconforta ver que muchos se encuentran toureando más de medio año y ver que vuelven sould out sus shows, mientras que los habladores siguen atascados discutiendo si están preparados para tocar más de 4 acordes en todas sus canciones.

Empecemos a dejar de ofrecer problemas e iniciemos a proponer soluciones, y la mía es dejar de criticar sin antes haber analizado/informado de que consta o cual es el objetivo de lo que se escucha, a pesar de la sobrecarga de información que tenemos a diario aún podemos darnos la oportunidad de valorar algo y dar una crítica CONSTRUCTIVA sobre eso.

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