El fin está cerca, no hay futuro: WIRD Festival

Por: Caro Quintanilla

 

 

Cada que se anuncia un festival con bandas de propuestas distintas a lo que solemos escuchar en cualquier estación de radio, con músicos que no sabemos cómo conocimos exactamente, pero que creíamos imposibles de ver en vivo; es de esperarse que dicho festival ocurra en una de las típicas cunas culturales (CDMX, Guadalajara o Monterrey). Por suerte, nunca faltan los ‘únicos y diferentes’ que jamás están de acuerdo con los line up o las locaciones para los eventos. La respuesta ante esta gente era: “pues si no les gusta, que hagan su propio festival…” y así fue como nació WIRD.

WIRD es el festival creado por esa gente que jamás se conformó, por los que comparten enlaces de grupos que nadie conoce –pero que después se arrepienten por no haber escuchado antes–, el festival de música ‘rara’ para gente ‘rara’, en la ciudad menos pensada para un evento musical de magnitud, luego de ser catalogada históricamente como la ciudad que se negó a un concierto de Black Sabbath por cuestiones políticas y religiosas en 1989: San Luis Potosí.

Han pasado ya bastantes años de esa tragedia cultural para los potosinos, pero siempre quedó al imaginario “qué hubiera sido de SLP si ese concierto se hubiera realizado” y no solo eso, qué sería si en lugar de siempre esperar a que las bandas lleguen a otras ciudades, si en lugar de pensar que en San Luis no pasa nada, se juntaran las ideas y los esfuerzos y se notara el campo fértil para la creación de eventos… El imaginario dejó de ser para volverse realidad. La rutina de la oferta cultural por fin hizo catarsis el 27 de septiembre de 2014 en la primera edición del WIRD, con bandas como The Young y Skin Town de EUA, y por supuesto la alianza con talentos nacionales como Lorelle Meets the Obsolete, de Guadalajara.

En 2015, WIRD regresó con un cartel que hizo que medios de otras ciudades voltearan a ver qué estaba pasando en el centro del país. Un festival así no era normal y mucho menos por iniciativa de jóvenes que con cooperación voluntaria y donativos, lograron traer a Ceremony, Institute, Crocodiles, Glue, Marie Davidson, Yo Maté a tu Perro, y más bandas que por un momento hicieron sentir a los espectadores, estar en otra época, en otros espacios, en donde siempre quisieron estar.

WIRD se expandió rápidamente, eventos en la Ciudad de México llevaban ya su marca, muchos potosinos creían que jamás volvería a suceder y que el festival emigraría a una ciudad donde fuera más común el atreverse a conocer y apostarle a bandas nuevas. Pero no fue así, después de varios conciertos y eventos privados durante el 2016, por fin anunciaron la tercera edición bajo el lema: El fin está cerca, no hay futuro #WirdFestival2017.

En entrevista con el director del festival, Vladimir Zamarripa, se le preguntó bajo qué concepto se desarrollaba la tercera edición, a lo que respondió: “al de vivir el presente, al de conocer lo que justo hoy está sonando y arriesgar todo por ello, no hay futuro porque no sabemos qué pasará mañana, si seguirá el festival o no, si habrá más bandas o no, hay que apostar todo por el ahora”.

Esta edición del WIRD llegó en un contexto bastante turbio para la ciudad de San Luis Potosí, donde debido a sus últimos casos de inseguridad, corrupción y violencia precisamente hace dudar de la posible existencia de un futuro (un buen futuro), pero así como hay gente que se encarga de hacer todo cada vez más miserable, también hay gente que aparte de la esperanza, lo último que deja ir es su pasión, su locura y su terca convicción de que es posible un mundo mejor. Un mundo a través de la cultura y la música, que si bien, no sabemos si lograrán crear un futuro, al menos crean un presente, uno que se tiene que vivir como si el fin estuviera cerca, darlo todo por ahora, para después buscar nuevos comienzos.

Su tercera edición, sin duda también fue memorable; No Somos Marineros, Oceanss, Carmen Costa, Luca Bocci, Hide, Oly, Antwon, Container, Espejo Convexo, y otras bandas, fueron los encargados de volar mentes con su mezcla de sonidos y hacer de una tarde de sábado cualquiera en San Luis Potosí, una experiencia que abre a nuevas visiones, a nuevos soundtracks, a nuevas expectativas. WIRD Festival es el recordatorio de que de lo raro surge lo original y de lo original surgen las experiencias, y las experiencias trazan caminos… Ojalá que el camino del WIRD sea más que largo y nos veamos pronto en su cuarta edición.

#KeepItWird

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