MÚSICO: integrar la luz y la obscuridad

Fotos y nota: Lunámbula

Innato dice el diccionario es la capacidad inherente al origen, es aquello que los antecedentes prenatales (y a mí me gusta pensar) decidieron colocar obscuramente como un puente entre el universo y el destino, con lo que muchos sobre la fortuna, crean música.

El inconsciente colectivo del artista indudablemente va más allá de la razón, del cálculo, de lo real y lo tangible, su psique vislumbra luminosidad en donde no la hay, sombras (por ahora) en donde nadie percibe nada. La construcción de la composición traspasa las reglas gramaticales musicales, las escalas, los acordes, las cejillas, los riff, las distorsiones; lo distinguible de su ser se manifiesta desde la creación en sus imágenes mentales, es ahí donde el viaje comienza y la nave no se detiene hasta que se introspecta y proyecta.

La música es el espacio transitorio por el que demencia se pasea a ratos, es el caleidoscopio de posibilidades para interpretar una cosa y verbalizarla en otra, es la alteración de la sensopercepción, es “la ruta de dos sentidos que no sabe a dónde ir”, es la “locura como mejor apuesta”, es la intuición del interior que te asegura “o lograrlo hasta el final o morir hasta llegar”.

Feliz día a todos aquellos que decidieron ser lo que debían ser. A la música todo el amor, todo el tiempo, toda la fusión, todo el deseo.

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