Pulso GNP: todos somos polvo de estrellas

Fotos y reseña: Lunámbula

Por segundo año consecutivo y con la intención de escapar de la contingencia ambiental, el pretexto perfecto era huir no solo a escuchar a las bandas si no apreciar todo aquello que nos regalan los festivales.

Con un calor intenso y la tierra cubriendo los rostros y gargantas, la gente comenzó a dispersarse por los diferentes escenarios que este año eran 4, en donde había desde la banda de chicas, el metal y las nuevas propuestas del Indie Rock.
Little Jesús, quien recientemente sacara material musical nuevo, generó el efecto aglomeración, para esas horas ya la gente se reunía para apilarse en las primeras filas. Los Mesoneros, Camilo Séptimo y Siddhartha, tocaron con el sol de frente, tratando de brillar un poco más.

Little Jesus

Los Mesoneros

Camilo Séptimo

Siddhartha

Wolfmother, resonó y rebotó en el “vivir es increíble”, los fans pasaron de gritar a explotar en menos de 2 segundos, la cosa en ese momento ardía; Mon Laferte y Caifanes, mantenían pendientes a sus fieles seguidores que entonaban sus canciones como si fuese la primera vez que las cantaban.

Wolfmother

Caifanes

Los ingleses White Lies que se presentaron anteriormente en la CDMX, seguían impactados por el intenso amor de los mexicanos, por la manera en cómo se vincula la música con el corazón. Interpol de lo esperado en toda la noche, convirtió el unísono en un movimiento.

White Lies

Interpol

Se acercaba el final, no sin antes tener el bloque del baile, con Los Auténticos Decadentes y Mi Banda el Mexicano, cerrando la noche con una luna inmensa y miles de espectadores felices.

Los Auténticos Decadentes

Todos somos polvo de estrellas cuando se trata de música, cuando se trata de cantar, de bailar, de sonreír y de amar.

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